La implicación de la alta dirección clave de éxito para la integración laboral de mujeres víctimas de violencia de género

  • La integración laboral de este colectivo se realiza desde el anonimato pasando por procesos de selección normalizados.
  • Representantes de empresas como Ferrovial, Grupo FCC, Grupo Eulen, Bankinter y Carrefour por diferentes aspectos a destacar comparten sus buenas prácticas en integración laboral de mujeres víctimas con otras empresas de la red de Compromiso Integra.

Fundación Integra ha realizado una mesa empresarial de buenas prácticas en integración laboral de mujeres que han sufrido violencia de género, dentro del marco de Compromiso Integra, la red de empresas comprometidas con el empleo socialmente responsable.

En este encuentro, empresas de amplio recorrido y experiencia como Ferrovial, Grupo FCC, Carrefour, Bankinter y Grupo Eulen han compartido sus casos de éxito con las 16 empresas que han asistido para aprender nuevas líneas de acción y conocer cómo estas compañías están llevando a cabo la incorporación en sus plantillas de mujeres víctimas de violencia.

Una mesa que fue moderada por Laura Ruiz Lagarreta, Directora de Relaciones y Proyectos corporativos de Taller de Editores, quien fuera Directora General de la mujer en la Comunidad de Madrid hasta 2016.

El objetivo es la creación de un foro de diálogo entre empresas de largo recorrido y experiencia que ofrecen oportunidades laborales a mujeres víctimas y otras que acaban de entrar a formar parte de la red de Compromiso integra. Es crear espacio de aprendizaje en buenas prácticas en integración laboral para estas mujeres que necesitan que confíen en ellas. Necesitan una oportunidad, un empleo, para poder dejar atrás su pasado y empezar una nueva vida junto a sus familias.  

Ana Botella, Presidenta Ejecutiva de Fundación Integra, quién dio la bienvenida a los participantes y agradeció a la moderadora su presencia, quiso evidenciar una realidad: “el empleo para una mujer que ha sufrido violencia de género es la mejor medida social para que puedan recuperar su vida”.

Para Isidoro Valverde, Jefe de Departamento Relaciones Laborales de Grupo FCC, “es esencial poder contar con el compromiso del equipo directivo, implicar y sensibilizar a las diferentes áreas que están más directamente en contacto con estas mujeres y que tienen en su mano la contratación”. Para Valverde la incorporación de mujeres que han sufrido violencia de género supone un motor de cambio haciendo una sociedad más justa y actuando por parte de la empresa en su responsabilidad social más corporativa.

Todos los ponentes coincidieron en que la implicación de la alta dirección en la integración es necesaria para su éxito. María Paramés, Directora de personas y Comunicación de Bankinter, que participó en un programa de mentoring que la Fundación desarrolla para involucrar a los altos directivos y ponerlos en contacto con personas en exclusión social, puso de relieve la importancia de concienciar a la dirección para que “tenga un mayor calado en la empresa”. Paramés comentó la buena experiencia que desde el banco está siendo el trasladar esta iniciativa de integración laboral de mujeres víctimas a sus proveedores.

Desde Carrefour, Gloria Cuadrado, Directora de Gestión del Talento destacó que, aunque los procesos de selección sean igual de exigentes para todos y la integración laboral se haga desde el anonimato, es interesante que el gestor o responsable de las mujeres víctimas conozcan su situación para que puedan tener cierta flexibilidad respecto a sus condiciones personales.

Jorge Macho, Jefe de desarrollo de personas, comunicación Interna y RSC de Ferrovial, cree que en un momento donde las organizaciones han de ser ágiles es importante que los responsables de negocio sean los interlocutores directos de Fundación Integra ya que son ellos los que conocen mejor las vacantes que se necesitan. “Gestionamos directamente con la Fundación las sustituciones en los momentos de más trabajo como es navidad o verano”, añade Macho. Para Ferrovial, la involucración de la empresa en el voluntariado corporativo es vital para la sensibilización de los empleados sobre esta realidad.

Ante todo, se hizo latente el interés y la inquietud de las empresas por dar una solución real y abordar la violencia de género por la línea de la empleabilidad. Muchas de las empresas cuentan con medidas para fomentar la diversidad o protocolos de actuación internos para favorecer la incorporación y detectar posibles casos que pudieran estar ocurriendo.

Marta Vila, Directora del Centro Especial de Empleo y Jefe técnico Centro de Selección y Empleo resaltó la importancia de que, en el momento de su contratación, no sea necesario que estas mujeres acrediten su condición de víctima a través de una orden de alejamiento o sentencia.

Algunas de las empresas asistentes compartieron así mismo sus experiencias y casos de éxito, abriendo posteriormente un debate en torno a la creación de objetivos de contratación específicos para estas mujeres.

Fundación Integra ha facilitado en sus 18 años de trayectoria más de 4.000 empleos a mujeres víctimas de violencia gracias al apoyo de grandes empresas. En 2015 lanzó Compromiso Integra, una red que actualmente está formada por 54 empresas que, a través de diferentes vías, apoyan el empleo socialmente responsable.