Fundación Integra ha conseguido 740 contratos para personas “sin techo”

Las personas sin hogar representan la cara más severa de la exclusión social. En el Día Europeo de las personas sin techo queremos acordarnos de esas personas con las que nos topamos a diario y que se vuelven invisibles a nuestros ojos, pero que acumulan una serie de problemáticas que no dejan de ser el reflejo de un fracaso colectivo y una pandemia de nuestra sociedad que hay que erradicar.


Fundación Integra, con la colaboración de las empresas que están comprometidas con la causa y más de 20 entidades sociales especializadas, que atienden a este colectivo, como Fundación Rais, Cáritas, Tengo Hogar, Residencia Norte, Luz Casanova, Centro Juan Luis Vives, Fundación Putxet etc, ha conseguido 740 contratos para estas personas que se sienten excluidos y se ven como “no útiles”. Es así como se sienten personas como Juan Carlos, o como Miguel que llevaba ocho años viviendo en la calle.


Llegan anímicamente destrozados, sin motivación, autoestima ni seguridad; con pocos recursos personales, sin redes de apoyo y en situaciones económicas desesperadas. En algunos casos llevan tiempo alejados del mercado laboral y carecen de habilidades sociales y laborales para afrontar la búsqueda de empleo, pero necesitan con urgencia un puesto de trabajo para no volver a la calle y la mendicidad.

 

Hablamos de personas que tienen dificultades a la hora de acceder a un empleo, a una vivienda y a los recursos económicos necesarios para vivir. Personas que se enfrentan a la soledad, a la ruptura de sus vínculos sociales y familiares y, en consecuencia, a la pérdida de la verdadera red social imprescindible para la vida.

 

En España, el número total de personas sin hogar es aproximadamente de 40.000 personas, de las cuales entre un 40% y un 50% viven en la calle. La ausencia de un hogar o la imposibilidad de mantenerlo impiden el desarrollo de una vida digna. En Europa se estima que hay más de 400.000 sin techo.

 

Fundación Integra lleva 20 años ayudando a personas en exclusión social y entre ellas a personas sin hogar a salir de esta situación siendo el trabajo el gran aliado para conseguirlo. Tener una oportunidad laboral les va a permitir sentirse protegidos y vivir con dignidad. Porque un trabajo se traduce en posibilidades económicas que les proporcionará, no solo un techo, sino la independencia para poder empezar una nueva vida.